QUERIDO NIÑO AMERICANO
Hijo mio, querido niño americano…
Aunque no seas mi sangre
Eres sangre de mi tierra.
De la misma, que te destierra, te abandona.
Te carcome el futuro y se esconde del presente.
Hijo mío, querido niño americano.
Son tantos los fantasmas que te rondan…
Hambre, frío, identidades ocultas.
Las palabras que te niegan,
El libro que no te entregan…
Hijo mío, querido niño americano…
Me da vergüenza ajena esta desmemoria
De mis hermanos poderosos, los que mandan…
Me entristece tu mirada ajena,
Perdida en realidades que golpean,
En mañanas que quizás no veas nunca…
Hijo mio, querido niño americano
Mirándote en la imagen de mi hijo,
Pretendo para él, lo que a ti te niegan
Y desde este pequeño lugar que me asignaron
Haré lo que creo posible para sembrarte,
en el alma, la esperanza…
s.i.r.

Don Antonio (am_de_ubeda)me consideró especialmente...He respondido a su pedido... pero también quería compartir con todos esto, que puse en el sitio indicado.. Gracias por leerlo.













mixcelaneas dijo
De verdad es imposible no ver en esos niños a nuestros hijos, sentirse insensible a su realidad y como a nuestros hijos quisiéramos que tampoco a ellos les faltara lo necesario para crecer y ser felices: educación, familia, amor, alimento, techo...
Gracias por compartirlo.
5 Noviembre 2007 | 03:33 PM