Nadie me dijo nunca

Que los sueños se morían,

Por el agua amarga de la ausencia,

Por la falta de abrazos,

Por no sentir el calor de un beso….

Hoy estoy llevando a su sepulcro

Elbello sueño que engendré.

Se fue agotando en el esfuerzo

De respirar por tus poros,

De recorrer paisajes en tus ojos

De pintar colores de atardecer y amaneceres

El poeta alguna vez lo pidió

“Hazme un féretro pequeño”

Hoy soy yo quien lo ha pedido.

Ya lo tengo aquí

Ya está depositado en él

Ese bello sueño no alcanzado

Sólo pido para él, en la otra vida

Del mundo de los sueños

Que pueda florecer. En otras almas

Que sepan

Que los sueños se alimentan

De amores compartidos.

No de amores solitarios, sin destino

s.i.r.