LA VIDA ES UNA PARTIDA DE AJEDREZ
LA VIDA
Una partida de ajedrez
Tomando por ejemplo la ajedrez,
cada pieza puede simbolizar un
aspecto diferente.
El rey es la propia vida: cuando cae, se acaba
la partida.
La reina, por su gran valor, representa
algo especial; tal vez la familia-
la pareja, los hijos, etc..
La torre es otra pieza importante y su
pérdida puede simbolizar la aparición
de una discapacidad, una disminución,
una carencia física,psíquica o sensorial.
Es sin duda una partida notable, sin
embargo, ni es la más importante ni
supone el final del partido.
Ganar no depende tanto del número de
piezas como de saber aprovechar
aquellas de las que disponemos.
Desviando la atención,
para contemplar
insistentemente
y con tristeza
la pieza que se ha perdido,
nos exponemos a perder
una tras otra aquellas que aún
tienen plena capacidad de acción.
El exceso de atención
sobre esa “torre” que
ya está fuera del tablero,
nos impide ser conscientes
de la gran cantidad de
capacidades de que
disponemos y nos puede
hacer perder otras piezas
esenciales, como el afecto
de la pareja, los hijos o
los amigos, por ejemplo.
En la partida de
la vida es
esencial
aprender
a aceptar
que se van
a perder
piezas
Y a utilizar lo
mejor posible
aquellas que
están en
juego.
Los expertos en ajedrez
saben que con frecuencia,
la pérdida de una pieza
importante no es sino el
preámbulo de una jugada
magistral
En nuestra vida, aunque resulte
paradójico perder una pieza nos puede
ayudar a alcanzar altas cuotas de
felicidad, en definitiva,
a “ganar la partida”
¿Hemos perdido una
pieza importante?.
Seguro que sí, pero
la partida continua
y lo mejor de todo
es que ahora nos
toca mover a
nosotros.





