No siempre soy igual en lo que digo y escribo.

Cambio, pero no cambio mucho.

El color de las flores no es el mismo al sol

que cuando pasa una nube

ó cuando entra la noche y las flores son color sombra.

Mas quien mira bien ve que son las mismas flores.

Por eso cuando parezco no estar de acuerdo conmigo,

fíjate bien en mí:

sí estaba vuelta a la derecha,

me he vuelto ahora a la izquierda,

pero siempre soy yo,

teniéndome siempre que lo necesites.

La misma siempre,

gracias al cielo y a la tierra,

y a mis ojos y a mis oídos atentos

y a mi clara simplicidad del alma ....

El poeta es un fingidor.

Finge tan completamente

que hasta finge que es dolor

el dolor que en verdad siente.

No quiero rosas mientras haya rosas.

Las quiero cuando no las pueda haber.

¿ Qué he de hacer con las cosas

que puede cualquier mano coger ?

GraLoPo